Congreso Instituto Baubiologie Nachhaltigkeit

3 de jun

IBN-ALEMANIA

Los pasados 8 y 9 de Mayo acudimos Alvaro Guerrero e Iñaki Alonso del ECOMETRO al Congreso Internacional del Instituto Baubiologie. Fuimos con la delegación española del IEB (Instituto Español de Baubiologie) la más nutrida de todas las representaciones internacionales, y allí nos juntamos con unos 270 congresistas. Baubiologie, término alemán que en castellano puede significar Biología del Hábitat o biología de la construcción, y que también frecuentemente lo vamos a ver traducido como bioconstrucción.

El IBN es la referencia mundial sobre el análisis y la medición de los parámetros relacionados con la salud de los espacios interiores, para ello ha desarrollado una norma, la SBM donde establece una serie de indicadores físicos, químicos y biológicos con unos valores recomendados para garantizar la salud en el interior de los edificios en base al Principio de Precaución de la Comunidad Europea.

El objetivo del congreso fue la presentación del nuevo estándar, el SBM 2015 que sustituirá al anterior del año 2008. La información sobre los nuevos valores estuvo guardada con riguroso celo hasta los momentos finales del congreso. Acudimos en nombre del ECÓMETRO al congreso con la intención de recoger el estándar e incluirlo en la herramienta que está desarrollando sobre vivienda y establecer una relación más estrecha con el IBN.

El congreso arrancó con una presentación de los cambios dentro de IBN, un cambio de nombre y un cambio de sede. El nombre pasa de ser IBN (Institut für Baubiologie und Ökologie in Neubeuern) a IBN (Institut für Baubiologie und Nachhaltigkeit) dejando la palabra Ecología y acercándose más al concepto de Sostenibilidad. Un cambio que nos extrañó y así se lo hicimos saber en la mesa redonda. Dejar la ecología, una ciencia (parte de la biología) que estudia y mide la relación de los seres vivos con el entorno, para abrazar la sostenibilidad, un concepto cada vez más ambiguo y generalista. Nos extrañó en una institución que precisamente se ha desmarcado por ser capaz de medir y tener unos valores de referencia para la salud de las personas en relación con nuestra tercera piel. Entiendo que el objetivo es acercarse a la sociedad, que está más receptiva y familiarizada con la sostenibilidad y poder introducir los valores desde un envase más amable y menos militante, que además es la palabra de tendencia mundial para los próximos años. Esto es una conclusión propia porque desde la mesa no se llegó a aclarar la cuestión. Gran debate este.

Por otro lado hicimos una visita a la nueva sede del IBN, un edificio que incluye todos los parámetros de la Baubiologie. También rompimos algunos de los mitos: a la hora de llevar a la práctica los valores estándar y las referencias del máster obviamente existen concesiones, eso sí pocas, lo cual nos tranquiliza. Os dejo algunos valores orientativos, Edificio Plusenegyhaus (energía positiva, productor no consumidor), gasto de 17 KWh/m2a, 4.300 KWh/a, instalación fotovoltaica de 9,4 KWp, estructura de termoarcilla, aislamientos de 20 cm de vidrio celular en suelo y cimentación y 26 cm de SATE en muros, con una U=0,1 W/m2K en muros y 0,66 W/m2K en ventanas con triple vidrio, sistema de refrigeración pasiva, estructuras de madera sin colas fenólicas, cáñamos para los remates de las ventanas, y barro en el revestimiento de las paredes. Todo ejecutado con oficios locales.

Magistral la conferencia de Anna Heringer sobre sus proyectos internacionales con barro. Una aproximación como ella dice a la sostenibilidad desde la belleza, que quedaba patente en todos los trabajos y que se nutría de gran coherencia con la utilización de materiales como el barro y el bambú. “¿No entiendo por qué tenemos que cocer el barro?”. Fue su primera reflexión, para seguir contándonos la importancia del proceso de construcción, que según ella estaba la altura del resultado.  La arquitectura muy buena, la forma de contarlo excelente y los criterios de construcción muy coherentes, un gran ejemplo donde la arquitectura y la ecología van de la mano. Lo digo con énfasis porque muchas veces la bioconstrucción se olvida de la arquitectura, y el hecho de construir saludable para las personas y el planeta no puede olvidarse del hecho de proyectar emociones a través de la belleza, la creatividad debe de ir de la mano de la ecología, y en estos términos debe hablar la mejor arquitectura.

Interesante también el proyecto de “projektentfaltung” una especie de gestoría de dinámicas sociales para la facilitación y el acompañamiento de grupos de personas que quieren construir un edificio de viviendas en común, un cohousing. Espectacular el proyecto de cohousing de Viena, su gran éxito. Nos explicaron las principales herramientas con las que trabajan, “dragon dreaming” y “sociocracia”.

Y el domingo fue la presentación del estándar a cargo del gran maestro y el que es considerado el padre de la baubiologie Wolfgang Maes. Hizo un repaso de los logros conseguidos desde que en 1992 se sacó la primera norma y remarcó que un 90% de los riesgos pueden ser evitables. Recordó dos cosas importantes, por un lado que los valores del estándar son valores preventivos para los lugares de descanso y de regeneración no para todos los lugares. Y en segundo lugar que no se conviertan los valores límite en una biblia, los valores son una orientación y el valor de referencia es la Naturaleza, siempre.

Las modificaciones más importantes de la Norma son las siguientes:

-Introducción de la luz, como un indicador físico, recomendando una serie de valores pero sin introducirlo como parámetros exigibles hasta que tengan suficientes datos. En este aspecto los alemanes son bastante prudentes y rigurosos.

-Se modificó la tasa de renovación del aire

-La parte de contaminación biológica también se ha modificado

-Y en general el resto de valores continúa igual. Sólo se ha modificado algún aspecto de forma y sistemas de medición.

La nueva norma de momento solo está en alemán y se puede bajar aquí. Pronto la tendremos traducida al español y valoraremos la introducción en el ECOMETRO VIVIENDA con un taller específico con el IEB.

 

Iñaki Alonso / Álvaro Guerrero _ 28 mayo 2015